La firma Bertotto Boglione instaló una nueva estación de servicio móvil en la localidad de Andacollo, en el norte de la provincia de Neuquén.


 Puede abastecer con combustibles diesel o con naftas y evita que los habitantes del lugar tengan que recorrer 30 o 40 kilómetros para acceder a un surtidor.

La instalación de este tipo de estaciones de servicio portátiles se viene extendiendo en el país. El requerimiento para instalar una es que no haya una estación convencional en 40 kilómetros a la redonda.

“Tienen una función social importante. La idea del proyecto es instalar estaciones móviles de provisión de combustibles donde no hay”, comentó a EconoJournal el Gerente Comercial de Bertotto Boglione, Pablo Capuano.

Estas estaciones son modulares y están fabricadas íntegramente en la planta que esta empresa, que se dedica a ofrecer soluciones de almacenamiento en la industria del petróleo, gas y minería, tiene en la localidad de Marcos Juárez, en Córdoba. Las firma cordobesa exporta estas unidades hace más de 10 años.

El otro requerimiento es que no puede instalarla un actor privado si no que la tiene que operar el municipio local o las provincias.

Este tipo de estaciones de servicio portátiles pueden abastecer a poblaciones medianas o pequeñas con tanques de hasta 40.000 litros de combustibles (20.000 naftas y 20.000 diesel), mientras una estación de servicio convencional para un centro urbano grande tiene entre 160.000 y 200.000 litros.

Los costos son significativamente inferiores. Una estaciones de servicio convencional cuesta entre 800.000 y 1.000.000 dólares y estas estaciones móviles tienen un valor de alrededor de 200.000 dólares. Por esta razón tampoco está permitido que se instalen cerca de las convencionales para competir.

Las estaciones móviles tienen un módulo donde está ubicado el tanque y el surtidor que puede despachar diesel y naftas. Además, tiene otro modulo con una oficina y baños. “Son como dos contenedores enormes que se instalan uno pegado al otro y así se forma esta estación de servicio móvil”, describió Capuano.

La empresa Bertotto Boglione las fabrica íntegramente en Marcos Juárez y las traslada en grandes carretones al lugar donde van a instalarse. La característica particular que tienen es que son “estaciones aéreas, es decir, no se necesita que el tanque esté instalado bajo tierra”, comentó el directivo.

Cumplen con todos los requerimientos tecnológicos y de seguridad que exige el Ministerio de Energía y Minería para su habilitación. “El tanque de combustible es de doble pared con cemento en el medio para resistir al fuego y es fabricado con tecnología de Estados Unidos bajo la licencia de Bertotto Boglione, que fue aprobada por el Steel Tank Institute (STI, por sus siglas en ingles), que es una asociación que representa a los fabricantes de tanques de almacenamiento de acero en todo el mundo”, contó el Gerente Comercial.

Bertotto Boglione es proveedor del sector petrolero y minero y tiene en su carpeta de negocios a empresas como YPF en Argentina, Codelco en Chile y PDVSA en Venezuela. Tiene instaladas unas diez en todo el país y proyecta instalar una en el Delta del Tigre para lanchas y embarcaciones.

“Este tipo de estaciones sirven mucho en lugares de veraneo o de vacaciones donde solo por un tiempo determinado se supera ampliamente la capacidad de abastecimiento habitual del lugar”, contó Pablo Capuano.

También tienen varios pedidos para instalar estaciones portátiles en estaciones de servicio convencionales que están en reparación y no quieren detener su actividad.

Esta empresa cordobesa exporta estas expendedoras portátiles de combustible desde hace más de 10 años a países como Nigeria y Venezuela, donde ya tienen un nuevo pedido de más de 10 unidades en 2017.

Fuente EconoJournal

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