El gremio docente de Santa Cruz cuestionó la ausencia del CPE en las negociaciones, advirtió sobre la precariedad salarial y exigió una recomposición acorde al costo de vida en la Patagonia.
La Asociación Docente de Santa Cruz (ADOSAC) expresó su preocupación por la falta de avances en las negociaciones salariales y laborales con el Consejo Provincial de Educación (CPE), y denunció la ausencia reiterada de su presidenta en las reuniones paritarias. Según indicaron, esta conducta refuerza un “diálogo mediático” que reemplaza al debate directo que debería primar en estas instancias.
“En reiteradas oportunidades, las declaraciones de la presidencia del CPE han llegado únicamente a través de medios de comunicación, generando un diálogo mediático en lugar del debate presencial que debería caracterizar estas instancias de negociación”, señalaron desde el gremio. Además, remarcaron que “esta actitud resulta particularmente contradictoria, considerando que las mismas autoridades se negaron anteriormente a realizar paritarias públicas con presencia de medios”.
Desde ADOSAC también cuestionaron las contradicciones del Ejecutivo provincial sobre la disponibilidad presupuestaria, lo que genera dudas sobre la transparencia en el manejo de los recursos educativos. “Resulta incomprensible que en el lapso de diez días se haya pasado de afirmar que no existían fondos para mejorar los salarios docentes, a reconocer la existencia de recursos en la paritaria central, para luego volver a declarar carencia total de presupuesto”, denunciaron.
La organización rechazó en duros términos la postura oficial sobre el salario docente. “ADOSAC rechaza enfáticamente la postura de la presidencia del CPE que considera adecuado un salario docente que ronda el millón de pesos, cuando la realidad demuestra que en Santa Cruz ningún trabajador puede vivir dignamente con menos de un millón y medio de pesos mensuales”, afirmaron.
En este sentido, precisaron que el costo de alquiler en la provincia varía entre quinientos mil y setecientos cincuenta mil pesos, obligando a muchos docentes a tomar un segundo cargo que apenas aporta setecientos mil pesos sin reconocer la titulación. A esto sumaron otra crítica estructural al escalafón: “La diferencia salarial entre un docente recién ingresado y otro a punto de jubilarse es de apenas trescientos sesenta y nueve mil pesos, lo que demuestra que ningún maestro de grado, independientemente de su antigüedad, supera la línea de pobreza establecida por la Universidad San Juan Bosco para la región patagónica”.
Por último, ADOSAC ratificó la continuidad del plan de lucha definido en su último congreso extraordinario. “Rechaza categóricamente la continuidad de un gobierno de excusas, modelo que ya ha demostrado su fracaso durante los últimos treinta años. La organización gremial exige un gobierno que priorice el diálogo genuino, construya acuerdos sustantivos y desarrolle soluciones concretas para mejorar tanto la educación pública como las condiciones de vida de los educadores y educadoras de la provincia”.
El comunicado concluyó con la reafirmación de las medidas de fuerza vigentes ante la falta de convocatoria a paritarias y la exigencia de “una recomposición salarial acorde al costo de la Canasta Básica Total de la Patagonia”.