Ayer por la tarde, el Concejo Deliberante de Caleta Olivia declaró persona no grata al diputado nacional José Luis Garrido, referente del bloque Por Santa Cruz.
La decisión fue impulsada por el concejal Carlos Aparicio y acompañada por Juan Curallan, Iris Casas y Ariel Farías. El único voto en contra fue el del presidente del cuerpo, Facundo Belarde. El repudio político surge tras la polémica decisión de Garrido de votar en contra de la Ley Nacional 27.791, que establecía un aumento del 7,2% para jubilaciones y pensiones, un bono extraordinario de $110.000 para quienes perciben los haberes mínimos y un nuevo esquema de movilidad previsional.
El proyecto fue vetado por el Poder Ejecutivo nacional, pero el rechazo del diputado Jose Luis Garrido dejó una fuerte marca en la comunidad, especialmente en un contexto donde miles de jubilados y pensionados santacruceños luchan contra la pérdida del poder adquisitivo.
En el recinto, los concejales coincidieron en que la postura de Garrido representó “un golpe directo a los derechos de los adultos mayores”, generando indignación y malestar en la sociedad.
De esta forma, el costo político de acompañar con votos las decisiones más impopulares de Javier Milei ya empieza a sentirse dentro de la propia provincia: hoy, en Caleta Olivia, la figura de José Luis Garrido fue oficialmente repudiada, y de los legisladores alineados a la Casa Rosada.