El informe de la FESC, muestra que la economía provincial atraviesa altibajos. Durante el primer semestre se habían registrado variaciones mensuales moderadas, con algunos meses en terreno positivo, sin embargo, la caída de agosto interrumpe esa trayectoria y marca un retroceso significativo.
El Índice Provincial de Actividad Económica (IPAE) es un instrumento estadístico creado por la Federación Económica de Santa Cruz con el fin de contar con una medida propia y sistemática de la dinámica comercial y de servicios en la provincia. Surge de la necesidad de disponer de información subnacional confiable, ya que los indicadores nacionales no reflejan de manera adecuada las particularidades de economías regionales con estructuras comerciales más atomizadas y territoriales, como es el caso de Santa Cruz.
El objetivo central del IPAE es medir la evolución de las ventas de comercios y servicios con especial foco en las pequeñas y medianas empresas, generando información de alta frecuencia para la toma de decisiones tanto en el sector público como en el privado. El índice permite observar variaciones interanuales y mensuales, identificar tendencias de consumo y construir series estadísticas replicables que fortalezcan la capacidad analítica a nivel provincial.
Informe de agosto
Según pudo recabar del informe, la actividad económica de Santa Cruz registró en agosto una caída interanual del 9,5%, acompañada por un retroceso del 1,7% en la medición mensual desestacionalizada. Pese a la contracción, el acumulado de los primeros ocho meses del año aún muestra un crecimiento del 1,8%, evidenciando un escenario de contrastes entre sectores de la economía provincial.
Los datos muestran que la economía provincial atraviesa una tendencia de altibajos. Durante el primer semestre se habían registrado variaciones mensuales moderadas, con algunos meses en terreno positivo, lo que permitió sostener un acumulado en alza. Sin embargo, la caída de agosto interrumpe esa trayectoria y marca un retroceso significativo en términos interanuales. Esta combinación de avances y retrocesos refleja un escenario de inestabilidad, donde la recuperación parcial de ciertos rubros convive con la debilidad persistente del consumo y los servicios, explicaron desde la FESC en el documento.
El desempeño sectorial fue dispar. Alimentos y Bebidas registró una baja interanual del 13,8%, en línea con la retracción del consumo masivo, mientras que Farmacias y Perfumerías retrocedieron 7,6%, afectadas por el encarecimiento de costos operativos y la pérdida de cobertura efectiva en medicamentos. Más profunda aún fue la caída de los Servicios (servicios profesionales, hotelería, turismo), con un descenso del 21,4%, condicionado por la menor circulación de ingresos, las tarifas más altas y la reducción de visitantes.
En contraste, el rubro de Ferreterías, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles se consolidó como el más dinámico del mes, con un crecimiento interanual del 4,3% y un acumulado positivo de 9,6% en lo que va del año. La demanda vinculada a refacciones, pequeñas obras de mantenimiento y equipamiento del hogar sostuvo la actividad, permitiendo que este segmento muestra un comportamiento más optimista frente al retroceso de otros sectores.
Proyección
Desde la FESC dejan trascender que “mirando hacia adelante, las expectativas de los comercios y prestadores de servicios en la provincia se mantienen en un terreno de cautela”, ya que según explicaron “predomina la percepción de deterioro en las condiciones de ventas y rentabilidad, lo que desalienta la posibilidad de realizar nuevas inversiones en el corto plazo”.
“La mayoría de los encuestados entiende que no es un buen momento para arriesgar capital, ya que la inestabilidad macroeconómica, el encarecimiento de los costos financieros y la presión de los gastos corrientes generan un entorno poco propicio”, remarcan.
Aun así, se observa, según se expone “en algunos sectores un margen de esperanza respecto a que los próximos doce meses traigan cierta recomposición, en la medida en que el consumo recupere parte del terreno perdido y se estabilicen los precios de insumos y servicios”.
El balance general refleja “un entramado económico más débil que el del año pasado, aunque con núcleos de dinamismo que muestran la voluntad de los actores locales de sostener su actividad en la espera de un escenario más favorable”, cerraron.