Loma Campana hace historia y supera los 100.000 barriles diarios en Vaca Muerta

Con inversiones superiores a los 10.000 millones de dólares, Loma Campana rompió el récord histórico de producción y consolidó a Vaca Muerta como el principal motor petrolero del país.
El bloque Loma Campana, operado por YPF, se convirtió en el primer yacimiento de la Argentina en superar la barrera de los 100.000 barriles de petróleo por día, marcando un hito sin precedentes en la historia petrolera nacional. El área acumula inversiones superiores a los 10.000 millones de dólares y se consolida como el emblema del desarrollo no convencional del país.

Desde sus inicios, Loma Campana estuvo rodeada de expectativas y debates. Fue el primer contrato firmado por YPF con una empresa extranjera —Chevron— para desarrollar la técnica de fractura hidráulica en un contexto donde abundaban más los prejuicios que la experiencia local. Doce años después, el bloque ratificó su relevancia estratégica al alcanzar en diciembre pasado una producción récord que reposiciona a Vaca Muerta como motor energético nacional.

De campo maduro a polo del shale

La historia del área está estrechamente vinculada a Loma La Lata, uno de los yacimientos convencionales más importantes del país, clave en su momento para el desarrollo del gas natural y la implementación del sistema de GNC para el transporte. Sin embargo, el declino natural de ese campo convirtió a la zona en una candidata ideal para la reconversión hacia el no convencional.

Cuando en 2013 se aprobó el acuerdo entre YPF y Chevron, el área ya presentaba ventajas significativas, como una amplia infraestructura de superficie con capacidad ociosa. El verdadero punto de inflexión fue el ambicioso plan de inversión inicial: 1.500 millones de dólares destinados exclusivamente a la fase exploratoria, un monto inédito que no se repitió en ninguna de las más de 50 concesiones otorgadas sobre Vaca Muerta.

Inversión sostenida y escala productiva

A lo largo de los años, las inversiones conjuntas de YPF y Chevron superaron los 10.000 millones de dólares, destinados principalmente a instalaciones de tratamiento, ductos y perforación de pozos. El resultado de ese esfuerzo es una producción que alcanzó los 103.000 barriles diarios, sustentada en cerca de 750 pozos actualmente en operación.

Con una superficie de 395 kilómetros cuadrados, Loma Campana no solo se consolidó como la nave insignia de YPF en Vaca Muerta, sino también como el laboratorio donde se pusieron a prueba gran parte de las innovaciones técnicas que permitieron escalar el desarrollo del shale argentino.

La curva de aprendizaje del shale argentino

El desarrollo del bloque refleja con claridad la curva de aprendizaje de la industria no convencional en el país. Los primeros pozos fueron verticales, una técnica que hoy quedó en desuso dentro del área. En 2017, se produjo un cambio decisivo al migrar completamente hacia pozos horizontales, modalidad que permitió mejorar rendimientos y eficiencia.

Luego llegó la etapa de extensión de ramas laterales, con pozos de mayor longitud para maximizar la captación de hidrocarburos. Más de 400 de los pozos actualmente activos fueron perforados desde 2017 en adelante, consolidando un modelo de desarrollo intensivo.
La pandemia marcó otro punto de inflexión. La crisis sanitaria obligó a optimizar procesos y reducir costos, lo que derivó en una mejora sustancial de la eficiencia. Entre 2020 y 2025, la producción del área se duplicó, con un ritmo sostenido de incorporación de 40 a 45 nuevos pozos por año, necesarios para compensar el declino natural del shale.

Un récord que redefine el mapa petrolero

El logro de los 100.000 barriles diarios posiciona a Loma Campana como el principal bloque productor de petróleo del país y confirma la creciente preponderancia del shale frente al convencional. Actualmente, solo dos áreas convencionales se mantienen dentro del top ten de producción, una tendencia que apunta a consolidar al no convencional como líder absoluto en el corto plazo.

Para dimensionar el impacto de este volumen, basta señalar que la producción del bloque equivale prácticamente al total de crudo que genera Chubut, la segunda provincia productora del país. Asimismo, permitiría abastecer por sí sola grandes refinerías como Campana o Dock Sud, que demandan entre 95.000 y 110.000 barriles diarios.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, celebró el hito y destacó que “estamos demostrando con hechos que el Plan 4×4 es el motor de nuestra transformación”, al tiempo que ratificó el objetivo de generar 30.000 millones de dólares para 2030.

En ese camino, la petrolera de bandera prevé cerrar 2026 con su salida definitiva de los campos maduros, para convertirse en una empresa enfocada casi exclusivamente en Vaca Muerta, donde los resultados productivos ya están a la vista.

Fuente: Diario Río Negro.