Güenchenen endurece la postura y advierte con paro si no avanzan las inversiones petroleras

A cuatro meses de la asunción de nuevas operadoras en áreas hidrocarburíferas de Santa Cruz, el sindicato petrolero elevó el tono de sus reclamos y marcó un límite al diálogo ante la falta de inversiones comprometidas. La conducción gremial, encabezada por Rafael Güenchenen, advirtió que el margen de espera “se agotó” y no descartó medidas de fuerza en el corto plazo.
El planteo se da en un contexto donde, según el sindicato, la actividad logró estabilizarse gracias al esfuerzo de los trabajadores y a medidas como el Decreto 59/2026, que mejoró el escenario para las empresas. Sin embargo, aseguran que aún no se observa en el terreno el impacto de las inversiones por más de 1.259 millones de dólares comprometidas en la Licitación N° 006/2025.

“Pasaron 120 días desde que asumieron la operación. Con un barril a favor y retenciones cero, la falta de inversión en los más de 4.000 pozos inactivos ya no es un problema administrativo, es una decisión empresarial de no cumplir”, sostuvo Güenchenen.

Avances parciales, pero insuficientes

En las últimas horas se registraron algunos movimientos que el gremio considera positivos, aunque claramente insuficientes. Entre ellos, se destaca la incorporación de equipos por parte de operadoras como Brez, Roch y Compañía General de Combustibles.

Brez sumó una unidad de la firma Bemberg, Roch avanzó con equipos de pulling y flowback, mientras que CGC trabaja en la puesta en marcha de un equipo perforador. Estos pasos permitirían comenzar a recuperar actividad en áreas que hoy operan por debajo de su potencial.

“Esto es apenas un comienzo y no alcanza. Necesitamos más equipos, más actividad y que se cumpla con las 22 perforaciones anuales comprometidas”, remarcaron desde el sindicato.

Alerta por el empleo y posible paro

Pese a estos avances, el gremio mantiene el estado de alerta y movilización. La conducción sindical fue clara al advertir que, si en los próximos días no se presentan cronogramas concretos de inversión y mayor despliegue operativo, se avanzará con un paro general.

Además, no descartan exigir al Gobierno provincial la reversión de las concesiones en caso de incumplimientos, como una herramienta para garantizar la continuidad productiva y la defensa del empleo.

“Los trabajadores ya cumplieron su parte para sostener la actividad. Ahora es el turno de las empresas. No vamos a permitir que esto se siga dilatando”, enfatizó Güenchenen.

Un sector en reconfiguración

La situación actual se enmarca en una etapa de transición tras la salida de YPF de varias áreas en la provincia, lo que generó meses de caída operativa, equipos paralizados e incertidumbre laboral.

Frente a ese escenario, el sindicato impulsó una agenda de reuniones con las nuevas operadoras para ordenar la transición, lo que permitió mejorar algunos indicadores operativos. Sin embargo, sostienen que las limitaciones actuales ya no son técnicas, sino que responden exclusivamente a decisiones de inversión.

Reclamo por pasivos ambientales

Otro eje clave del reclamo gremial es el saneamiento de pasivos ambientales. Desde el sindicato insisten en que la remediación de suelos y el abandono de pozos deben formar parte del proceso de reactivación, no solo por una cuestión ambiental, sino también por su potencial de generación de empleo.

En ese sentido, reclamaron la entrega de informes técnicos elaborados por la Universidad de Buenos Aires, los cuales aún no han sido presentados pese a reiterados pedidos.

“Las decisiones deben verse en el campo”

Finalmente, desde el gremio remarcaron que los compromisos asumidos deben traducirse en actividad real. “Hoy no estamos viendo en los yacimientos lo que se firmó. La inversión tiene que aparecer en el campo, no quedarse en los papeles”, concluyó el dirigente.

Con este escenario, la cuenca santacruceña entra en una etapa decisiva, donde las definiciones empresariales y políticas serán determinantes para sostener la producción y el empleo en la provincia.
Fuente: El Caletense