El atacante, identificado como Mariano Oviedo, destruyó el portón de la vivienda de la calle Belgrano y atacó con extrema saña a la mujer y a su novio. Ambas víctimas sufrieron heridas graves y el agresor ya se encuentra detenido.
Un brutal intento de homicidio y un nuevo caso de violencia de género conmocionan a la comunidad de Pico Truncado. Un hombre identificado como Mariano Oviedo irrumpió con extrema violencia en el domicilio de su expareja en la calle Belgrano al 800 y, aprovechando el total estado de indefensión de las víctimas que dormían en ese momento, atacó ferozmente a la mujer y a su actual novio con un destornillador y un arma blanca. El agresor ya fue localizado y permanece formalmente detenido a disposición de la Justicia.
Una secuencia de terror
Según la reconstrucción pormenorizada del sumario judicial y los peritajes de Criminalística, el hecho se desencadenó de manera exacta a las 10:00 de la mañana. Oviedo llegó a la propiedad sabiendo que los ocupantes descansaban. Tras ejercer una fuerza desmedida, destruyó por completo el portón principal de acceso y logró colarse al interior de la vivienda a través de una ventana abierta.
Sin mediar palabra, el delincuente ingresó a la habitación principal. Allí inició una violenta golpiza contra el novio de su expareja, un joven de 21 años, para luego arremeter directamente contra la mujer de 25 años, a quien le clavó un destornillador en la frente, en una estocada dirigida hacia la zona de los ojos. Tras dejar un tendal de sangre en el mobiliario, Oviedo escapó a alta velocidad a bordo de un automóvil Chevrolet Vectra negro.
El auxilio de los vecinos
A las 10:20 horas, la escena de terror se trasladó a la calle. El joven de 21 años, completamente debilitado y vistiendo únicamente ropa interior, logró salir al patio posterior y luego a la vereda asistido por su pareja. Ante el profuso sangrado que presentaba en el tórax y los brazos, los vecinos de la cuadra acudieron de urgencia para intentar contener las heridas hasta la llegada de una ambulancia del Hospital Distrital, que trasladó a ambos en código rojo.
A las 10:50 horas, el personal policial de la Comisaría local arribó al inmueble tras un alerta del Centro de Monitoreo, iniciando las actuaciones de oficio bajo la carátula provisoria de “Lesiones Calificadas y Daños”.
Peritajes clave
Especialistas de la División Gabinete Criminalística procedieron al levantamiento de muestras sanguíneas, rastros dactilares y el secuestro de sábanas ensangrentadas. Respecto al arma blanca utilizada contra el joven, los peritos constataron la violencia del enfrentamiento: el arma terminó totalmente destruida, procediéndose a la incautación del mango y la hoja de filo por separado.
Parte médico
Hacia el mediodía se incorporaron a la causa los informes médicos oficiales del Hospital Distrital que confirman la gravedad del ataque, el joven de 21 años, ingresó en estado crítico con dos heridas cortantes en el antebrazo derecho, una lesión punzante en el dedo anular, un compromiso severo en el pecho (tórax) por herida de arma blanca y múltiples escoriaciones en el rostro. Debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia y permanece bajo estricta observación médica.
En cuanto a la mujer, se informó que presentaba una visible herida cortante en la región frontal derecha de la cabeza provocada por el impacto del destornillador. Requirió una intervención menor de cuatro puntos de sutura en el quirófano de la guardia.
Un oscuro trasfondo de violencia de género
La investigación penal posterior develó que las víctimas convivían bajo un persistente calvario. Oviedo y la joven habían disuelto su vínculo de pareja hacía tres meses. Desde la separación, el implicado ejecutaba un sistemático esquema de manipulación psicológica, recurriendo a amenazas constantes de autolesión y suicidio con el único propósito de forzar la continuidad de la relación, sumado a un historial de agresiones físicas previas.
En el caso tomó intervención la Secretaría de Turno del Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N° 1 de Pico Truncado, que coordinó las tareas con la División de Investigaciones (DDI) local para el rápido arresto del atacante.