Con más de 133 millones de barriles extraídos entre enero y mayo, el país registró el mayor nivel de producción de crudo de su historia. El crecimiento estuvo liderado por Vaca Muerta, que hoy concentra cerca del 70% de la producción nacional.
La producción de petróleo en Argentina registró un nuevo récord histórico durante los primeros cinco meses de 2026. Con más de 21,2 millones de metros cúbicos extraídos entre enero y mayo, el país logró el mejor comienzo de año desde el inicio de la actividad hidrocarburífera en 1907.
El volumen acumulado equivale a 133,7 millones de barriles, con un promedio diario de 885.716 barriles, lo que representa un incremento del 4,8% respecto del anterior récord, establecido en 1998, cuando la producción se apoyaba principalmente en los yacimientos convencionales.
El crecimiento del sector tiene un protagonista indiscutido: Vaca Muerta. La formación no convencional concentra actualmente cerca del 70% de la producción nacional, consolidándose como el principal motor de la industria petrolera argentina.
Durante los primeros cinco meses del año, la Cuenca Neuquina aportó el 77,68% del petróleo producido en el país. De ese total, casi el 70% correspondió a desarrollos ubicados en la provincia de Neuquén, donde se encuentra Vaca Muerta.
Este escenario marca un cambio significativo respecto de finales de la década de 1990, cuando la producción estaba distribuida de manera más equilibrada entre las distintas cuencas hidrocarburíferas del país. En la actualidad, el crecimiento del shale oil neuquino contrasta con la caída de la producción en otras regiones.
Las perspectivas para el sector son aún más alentadoras con la próxima puesta en marcha del sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que comenzará a operar en 2027 y permitirá incrementar la capacidad de transporte y exportación de crudo a través de un nuevo oleoducto y un puerto sobre la costa rionegrina.
En ese contexto, organismos del sector estiman que Argentina podría superar los 1,2 millones de barriles diarios hacia 2035, mientras que proyecciones más optimistas plantean que esa cifra podría alcanzar los 1,67 millones de barriles por día antes de finalizar la década.
Con estos niveles de producción y las inversiones en infraestructura en marcha, el país consolida un nuevo ciclo de expansión petrolera, con Vaca Muerta como eje del crecimiento y de las futuras exportaciones energéticas.
Fuente: Diario Río Negro.