LA BOMBA QUE LE DEJA LA OCTOGENARIA A CLAUDIO VIDAL.

La trampa perfecta y regalo de despedida de Alicia Kirchner para Claudio Vidal.
La gobernadora deja el gobierno el 10 de diciembre. Pero no lo hará en forma inocua. Una enorme deuda “ajustable por inflación” a pagar en forma automática a partir de la asunción de Vidal. Sueldos retrasados y un déficit previsional por los aires, son algunos de los “pequeños” desafíos que le deja a su sucesor.
El Boletín Oficial de la provincia tiene por costumbre publicar los decretos “atrasados” en el tiempo. Desde el 13 de agosto, día que el oficialismo perdió la Provincia, en las publicaciones (una a la semana) están plagadas de designaciones, pases a plantas transitorias y permanente, haciendo más grande el elefante blanco que es hoy el Estado provincial.

Este martes 24 de octubre, se publicó el decreto 1013/23 fechado el 31 de agosto, ratificando un convenio de asistencia financiera para la provincia, firmado tan sólo 4 días después de haber perdido las elecciones. El regalo de despedida de Alicia Kirchner a Claudio Vidal.

Se trata del acuerdo firmado entre Sergio Massa como ministro de Economía y su par en la Provincia, Ignacio Perincioli, cerrando un préstamo por $10 mil millones, que se suman a otros casi $ 3.000 millones que ya adeuda la provincia en el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial. Es decir la friolera de $13.000 millones que Alicia Kirchner usó pero no devolverá.

La plata es mía, la deuda ajena

Pero este préstamo, a diferencia de los otros que fueron otorgados, lejos de tener una tasa “ventajosa” como los que habitualmente se firman con Nación, se actualizará por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) que publica el Banco Central de la República Argentina. Dicho índice refleja la inflación minorista, y se determina a partir de la tasa de variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes previo. Es decir que el capital se ajustará por inflación.

Pero no termina ahí. El dinero usufructuado por Alicia Kirchner para estas elecciones deberá pagarlo Claudio Vidal. Ya que se prevé que la primer cuota, de las 12 establecidas, se abonar´el último día hábil de enero del año próximo.

Dicha cuota, se descontará de la coparticipación nacional, comenzando dicho descuentos “diez días hábiles antes del efectivo vencimiento”. Es decir quitándole acción de manejo al futuro gobernador en su primer año de gestión. Es que los $13.000 millones (deuda nueva más la anterior), rápidamente podrán trepar a $20 mil millones, por la inflación galopante que sufre el país.

Sueldos retrasados

A una deuda que deberá afrontar, apenas asuma, el futuro gobernador, se le adiciona la existencia de sueldos retrasados de manera intencional por parte de la actual gobernadora. La negativa a otorgar nuevos incrementos salariales a los estatales tiene un objetivo claro: enredar a Vidal en su propia promesa de camapaña de “salarios dignos” para los trabajadores públicos.

Se estima que, de no mediar ningún acuerdo nuevo hasta fin de año, el retraso salarial, sólo por la inflación de 2023, llegaría a diciembre no menor al 50%. Un porcentaje difícil de afrontar de una sola vez.

A ello se le agregan obras paralizadas, un rojo en la Caja de Previsión Social y nula información respecto de los números de la provincia. Pese a la ley de Responsabilidad Fiscal, el ministerio de Economía actual no ha publicado ningún ejecutado de este 2023.

Sólo por la proyección salarial, la Caja de Previsión Social afronta un déficit estructural, superior a los $10 mil millones en este 2023.

Así las cosas Claudio Vidal no la tendrá fácil en sus primeros meses. La decisión de sincerar el estado en el que encuentra las cuentas de las Provincias será esencial para “amortiguar” los reclamos por venir.

Fuente: Al Sur Noticias