La economía de Santa Cruz cayó 9,9% y el consumo de alimentos se desplomó 16,8%

El Índice Provincial de Actividad Económica de la FESC (Federación Económica de Santa Cruz) confirmó una fuerte contracción en enero. Comercios y servicios enfrentan caída de ventas, presión impositiva y pérdida de poder adquisitivo. El 73% pide declarar la Emergencia PyME.
La economía de Santa Cruz cayó 9,9% y el consumo de alimentos se desplomó 16,8%
La economía de Santa Cruz comenzó 2026 con señales de alarma. Según el último informe técnico difundido por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC), el Índice Provincial de Actividad Económica registró una caída interanual del 9,9% en enero.

El retroceso se explica, principalmente, por el deterioro del poder adquisitivo, el aumento sostenido de tarifas y costos operativos y una demanda interna que no logra recomponerse.

El consumo, en retroceso
El rubro más afectado fue Alimentos y Bebidas, con una baja interanual del 16,8%, el dato más severo del informe.

También mostraron fuertes caídas:

Servicios: -15,6% interanual.

Indumentaria y textiles: -9,8%.

Los comerciantes atribuyen el desplome a salarios estancados, aumento de precios en productos básicos y menor circulación de clientes. En varios sectores se advierte un “escenario de consumo doméstico muy debilitado”.

Cómo cambió el comportamiento del consumidor

El informe revela transformaciones claras en los hábitos de compra:

Prioridad absoluta en lo esencial.

Postergación de reformas y gastos no urgentes.

Mayor búsqueda de promociones, combos y descuentos en efectivo.

Liquidaciones agresivas para sostener rotación de stock.

En construcción y hogar, por ejemplo, los clientes dejaron de encarar obras integrales y se limitan al mantenimiento mínimo.

El único sector que resiste

En contraste con la tendencia general, el rubro ferreterías, construcción y muebles registró una leve variación positiva del 0,5% interanual.

El repunte se vincula a mantenimiento del hogar y a compras corporativas asociadas a exploración minera, que compensaron parcialmente la paralización de la obra pública.

Servicios profesionales: al límite
El sector servicios enfrenta uno de los escenarios más críticos:

Caída de demanda por recesión turística.

Menor actividad petrolera regional.

Tarifas en alza y costos fijos crecientes.

Competencia informal.

Muchas PyMEs reconocen estar “quemando reservas” para sostener la operatoria mínima.

Emergencia PyME
Frente a este escenario, el 73,3% de los empresarios encuestados considera urgente declarar la Emergencia PyME en la provincia.

El reclamo incluye:

Alivio impositivo.

Compensación de deudas estatales con impuestos y tasas.

Medidas que incentiven el consumo local.

Según la FESC, la presión fiscal y la caída sostenida de ventas colocan a numerosos comercios en riesgo de cierre si no se implementan políticas de contención.

Fuente: La Vanguardia del Sur