Un sujeto fue sentenciado a 10 años de prisión, y sus dos cómplices a 8 años.

Tras el fallo los buscaron en sus casas, pero nadie sabe nada de ellos. El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia los declaró rebeldes y ordenó su captura inmediata. Una repetida historia de engaños, pobreza y explotación sexual.
Rubén Rogelio “Corazón” Rivero está condenado a 10 años de cárcel por trata de personas y tenencia de droga; Armanda Beatriz “María” Ramírez y Alicia Beatriz “Claudia” Zabala, a ocho años por el mismo delito. Fueron sentenciados el 13 de octubre, pero ahora la Policía Federal no los encuentra. El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia declaró su rebeldía y ordenó su captura. Tras el fallo, el comisario Guillermo Arturo Cueto, jefe de la Delegación comodorense de la Federal, dispuso tres brigadas para ir a buscarlos a sus domicilios. En el caso de Rivero –de profesión electricista- los atendió su hijo, Darío Andrés. Les dijo que hacía una semana que no tenía noticias de su padre. Los policías lo buscaron en el boliche “Los Troncos”, propiedad de Rivero. Los atendió otro hijo, Rubén Ariel. Tampoco nada. En la casa de Ramírez los atendió la hija de la imputada, Patricia Mendoza. Hace ya una semana que no sabe nada de su madre, quien no tiene ni celular. En el domicilio de Zabala los atendió su hija. En este caso llevaba también una semana sin contacto. Desde el fallo, ninguno del trío fue a tribunales ni pidió permiso para dejar su casa. Los jueces Nora Cabrera de Monella, Pedro de Diego y Enrique Guanziroli decidieron que una vez capturados, Rivero sea encarcelado en la Unidad 15 del Servicio Penitenciario Federal y sus dos cómplices, en la Unidad 13.
El caso
El caso que los condenó se inició con una investigación por trata para rescatar a G.A.M., una de las víctimas junto con C.V. y L.V. La madrugada del 3 de mayo de 2013 fue allanada la mencionada whiskería “Los Troncos”, San Martín 1950. Estaban Rivero –dueño- y Ramírez, administradora. Se secuestró cocaína, una cuchara y dos tarjetas con sustancia, efectivo, preservativos, dos cuadernos de espiral con nombres de mujeres, cifras de dinero, y celulares. Hombres y mujeres fueron sorprendidos en pleno sexo en una cama de dos plazas detrás del local. Todas hacían “copas” y “pases”. Allí había trabajado la chica buscada. “Corazón” y “María” supervisaban el trabajo de las mujeres, quedándose con un porcentaje del pago de los clientes: 50% a partir de la segunda copa y $ 100 de los $ 300 por cada “pase” de las chicas. Otro allanamiento el mismo día en Sarmiento al 2000 encontró a Zabala y a una bebé de seis meses, hija de G.A.M, junto con su DNI, partida de nacimiento y libreta sanitaria, fotocopias de DNI, tres carnés sanitarios y medicamentos. La víctima y madre de la nena estaba en Perito Moreno, prostituyéndose. La mandaron y se quedaron con su nena. La historia se había iniciado en 2011, cuando Zabala contactó a G.A.M. en Buenos Aires y la trajo a Comodoro por tierra. Pagó todo y la acompañó con la promesa de un trabajo de niñera. Para la víctima, que vivía en la calle, era tener un futuro. Ya en la ciudad le presentó a Rivero y fue obligada a prostituirse en “Los Troncos”, donde durmió su primera noche. Le retuvo documentación y parte del dinero por el trabajo sexual. La sometió con violentas amenazas de sacarle a su hija.
Fallo
Según la condena, la explotación sexual de Rivero en coordinación con Zabala y con la ayuda de Ramírez, ocurrió en dos lapsos: en 2009 el primero, y desde al menos diciembre de 2012 a abril de 2013 el segundo. Los tres se quedaban con parte de la plata. “Zabala se aprovechó de la situación de la muchacha, pobre, sin familiares en la zona, circunstancias que significaban un estado de vulnerabilidad, con miedo, desconcierto e incertidumbre sobre su presente y futuro. G.A.M estaba atrapada en esa situación hasta que fue rescatada, habiéndose consumado su explotación”, dijo la condena. “No es la primera vez que asistimos a delitos aberrantes, con víctimas que además de cargar con su dolor y su angustia deben soportar que se las interrogue una y otra vez sobre aquello que quieren olvidar”. La estrategia de los acusados fue desacreditar a la víctima, “una joven con una historia de vida muy triste que fue usada como mercancía”. En los cuadernos contables caseros de “Los Troncos”, hallados detrás de la barra, estaban los rastros del paso de G.A.M por la whiskería: anotaciones de su trabajo sexual, día por día. “Como muchas veces pasa en nuestra sociedad, ante un delito violento y cruel la estrategia de los culpables es tratar de vilipendiar a la víctima, una joven mujer, en un estado de vulnerabilidad, en una etapa de inmadurez emocional; una persona frágil”. Los jueces graficaron que “tuvimos oportunidad de ver y escuchar in situ a G.A.M, apreciar su fragilidad y las secuelas de toda la situación padecida, a pesar del tiempo y el apoyo médico recibido, aún le provoca a tal punto de quebrarse y no poder seguir declarando”. Destacaron su valentía de hablar ante sus explotadores. Que por ahora se esfumaron. (Diario Jornada)

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