Luego de que se dictara la falta de mérito a la única imputada en la causa por la muerte del policía, la querella apeló.

Con la feria judicial de por medio, esperan respuestas recién en 3 meses. Piden que se investigue al forense Vera Maidana, y enfatizan que la Justicia no otorga medidas de prueba.

El viernes que viene será el último día hábil antes del inicio de la feria judicial de mediados de año. La misma durará hasta el 30 de julio. Por los tiempos procesales, la abogada de la familia de Fabricio Sánchez supone que recién dentro de tres meses será notificada de la decisión del juez de recurso, Miguel Angel Meyer.

El magistrado deberá resolver el recurso de apelación que, en función de la decisión de primera instancia de dictar la falta de mérito a Jessica Depieri, presentó la doctora Rosa Rasuri. Vale recordar que Depieri es la ex pareja de Sánchez, y que fue imputada pocas semanas antes de recibir la falta de mérito.

La querella considera que, “cómo mínimo”, la instigación al suicidio “está probada”. Pero va más allá, cree que hay pruebas suficientes para imputar a la mujer por el presunto delito de “homicidio”. El recurso fue presentado a mediados de junio, pero hasta el jueves pasado, Depieri no se notificó. Por esa razón, el expediente llegó a la oficina de Meyer en las últimas horas.  

El escrito de Rasuri es duro y contundente. Expone sus dudas en torno a la escena del hecho, e inicia un alegato en función de su propia teoría. La falta de mérito, dice la letrada, “provoca un daño irreparable, ya que pretende dar fin a la causa”.

Y va más allá, señalando que, en 3 años de proceso, “se ha negado sistemáticamente la producción de pruebas, incluso la solicitada por el señor fiscal doctor Ariel Candia”. Trae, nuevamente, a colación la actuación del médico forense, doctor Vera Maidana, al manifestar que no cumplió con el proceso legal de efectuar la autopsia al fallecido en situación violenta. Por ese motivo solicita que sea ordenada “una investigación paralela”, respecto del profesional, por “faltar a su deber como funcionario público” o “encubrir” los hechos.

La escena del hecho
En su presentación, Razuri adjuntó dos fotografías. Una, del rostro del fallecido, donde, además de la herida mortal en su cabeza, se puede apreciar una lesión sobre su hombro derecho. La restante, es de un ropero ensangrentado, que se encontraba en la habitación donde fue recogido el cadáver de Sánchez.

La abogada se hace una serie de preguntas, y las remite al juez de recurso. Se pregunta, por ejemplo, por qué el ropero tenía gran cantidad de sangre, cuando el cuerpo estaba en dirección contraria. Asimismo, por qué al pie del mueble existían marcas de arrastre, y por qué Sánchez presentaba otras lesiones. En este marco es que enfatiza la necesidad de producir nuevas medidas de prueba.

A la abogada no le cabe duda de que la participación de Depieri no se limitaría a una presunta “instigación”. Remarca la condición de “criminalística” de la imputada, y argumenta que estaría en condiciones de alterar una escena de crimen. Por ello, confía en tener la posibilidad de ampliar sus razones ante el magistrado, cuando la convoque a la audiencia correspondiente, previo a dictar sentencia respecto de la apelación.
Opinion Austral.

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