El jueves pasado, tal como describimos:

Lo sucedido en la Cámara de Diputados en la última sesión virtual.
Resaltamos al final de ese informe que los diputados Rocío García y José Luis Garrido, ambos del Frente para la Victoria, hicieron una encendida defensa de Lázaro Báez y de Cristóbal López, dos íconos de la corrupción kirchneristas.

No es raro que dos kirchneristas hagan empatía con los chorros por su propia naturaleza y/o vaya a saber qué razones, aunque las podemos inferir. Sin embargo, hay un axioma el cual dice que, “cuando vos defendés a los chorros, sos chorro o cómplice”. La elección será de quién o quiénes asumen ese rol tan ruin a la vista de todo el pueblo y en un recinto donde se debería defender la democracia, la honestidad, la justicia y la honradez.

Los cruzados K (y no tan K)

OPI en vez de transcribir lo que ambos diputados dijeron en la sesión, ha decidido publicar el video de 20 minutos donde ambos despliegan su batería defensiva a favor de Lázaro y Cristóbal, como si se trata de héroes perseguidos por la injusticia y acechados por las dictaduras más atroces. Obvio, ni mencionan que uno licuó 46 mil millones en obra pública y lavó miles de millones de dólares y el otro, algo similar con el agregado que se robó 8 mil millones del ITC, entre otros delitos que no vamos a enumerar aquí.

Para que ninguno de los diputados digan que “lo sacan de contexto”, le damos difusión a todos y cada minutos que hablaron y dijeron cosas realmente fuertes, como Garrido al decir que ambos delincuentes son perseguidos políticos de Macri y agregar “Todos acá nos callamos la boca o miramos para otro lado cuando un vecino de Santa Cruz, Lázaro Baez, se pasó más de cuatro años detenido”.

Escuchar a Garrido y a García nos ubica espacial y temporalmente en los momentos políticos que vivimos y demuestra la calidad de “representantes del pueblo” que tiene Santa Cruz. Un tema no menos importante, al momento de evaluar en las próximas elecciones, si van o no en tal o cual boleta. Especialmente José Luis Garrido, un oportunista político que se disfraza de lo que tenga a mano para trepar en el ámbito de la política provincial, aunque ello implique de pasar a ser un archienemigo del krichnerismo, a un cómplice.

De Rocío García ya está todo dicho, es parte del equipo de La Cámpora y no hay mucho que agregar. Defender lo indefendible es parte indivisible de los kirchneristas, aunque sean tramas tan oscuras del poder como la corrupción que por 12 años hizo estragos en la Argentina y que volvió para llevarse lo que quedó. Pero ¿Cómo sintonizaron García y Garrido en la Cámara?. Algunos en el recinto dicen que es Garrido el que pretende ir “prendido” para aparecer simpático y solidario, pero la realidad es que dentro de La Cámpora lo detestan, de hecho fue echado de esa agrupación por orden de Máximo.

Por este motivo, es necesario tener un pequeño perfil del hombre que defendió a  capa y espada a Lázaro Báez, un hombre que supo esperar en silencio lo que le dictó su socia desde las sombras del poder y hoy ya ha logrado un primer paso: quedar (virtualmente) libre y sin condena.

Cualquier saco le queda bien

Un ex compañero de ruta de José Luis Garrido le confió a OPI “Al negro le gusta la moneda y donde hay moneda, está al pie del cañón”. Otra de las fuentes consultadas sobre el actual diputado del FPV reseñó su vida política indicando que es hijo de “Pepe Garrido”, un ex empleado (fallecido) de Aerolíneas Argentinas, muy querido en Río Gallegos y prácticamente nació políticamente al lado de Néstor Kirchner, hasta que “los mismos lupineros lo cepillaron” tras ser Secretario General del la JP. Luego desde adentro de La Cámpora, lo echaron por orden de Máximo Kirchner “y a partir de allí destiló un odio visceral contra el kirchnerismo”, detalló la fuente.

El relato prosigue indicando que siempre estuvo cerca de la política y acomodó a su familia, sus hijos y sus mujeres. Fue ministro del e gobernador Daniel Peralta, con quien terminó mal y  durante ese momento colocó en Casa de Santa Cruz, con el aval del gobernador, a sus dos hijos. Poco después por un problema de orden político, ya que su hija abogada accionaba en contra del gobierno provincial y a favor del kircherismo nacional, el propio Peralta la echó de Casa de Santa Cruz, le indicaron a este medio.

Garrido fue descripto como “un operador desde afuera”. Siendo Ministro del gobierno provincial hizo manejos turbios con tierras que fueron usurpadas detrás del barrio San Benito. Fue durante el gobierno de Peralta que se ordenó publicitar la entrega de los terrenos a través de la Tv pública y en directo con número de sorteo debido a la cantidad de denuncias que le entraban al gobierno por las maniobras de Garrido. La medida de alguna manera, intentaba blanquear las ocupaciones que mandó a realizar La Cámpora, en ese momento enfrentado con el ala peronista de Peralta y el desmanejo que tuvo el propio Garrido, quien terminó eyectado del ministerio.

Internamente un ex secretario recuerda que Garrido gritaba a quien lo quisiera oir, que iba a renunciar al gobierno de Peralta porque como gobernador “hablaba con Cristina Fernández, que  era la principal responsable de lo que pasa en la provincia”. Eran otros tiempos. No son pocos los que recuerdan la forma en que Garrido los atendía “Se había subido al caballo y le parecía que era la mano derecha del gobernador y ese puesto lo podía ocupar cualquiera”, indicó la fuente.

Garrido Massista

Cuando el viento de cola se puso del lado de Sergio Massa que despuntó por la ancha calle del centro, José Luis Garrido se alió a José Blassioto, otro con historia de idas y vueltas. Allí desplegó el antikirchnerismo más rabioso. Fue la época donde Massa desde su campaña amenazaba con encerrar a los corruptos y quitarle lo robado. Después cambió, claro, no solo el espanto los unía.

En esa época Garrido se puso de novio con la ultra radical Graciela Estévez y la dureza con que atacaba al kirchnerismo, era notable.

En la campaña política 2019 reconstruyó su amistad con Pablo Grasso, hoy intendente de Río Gallegos y Garrido fue uno de los primeros en sacarse la foto con Grasso en la escalera de la Virgen en Güer Aike y utilizó el acercamiento para ingresar algunos familiares incluyendo a Andrés Markic, quien fue candidato a concejal en la capital.

Cuando José Luis Garrido observó que el kirchnerismo lo bloqueaba y le cortaba los caminos que pretendía recorrer, dentro del partido donde los históricos esperan la oportunidad de su vida, apuntó la mira hacia un outsider que venía con todo y el cual  también, sufrió los embates del kircherismo más duro: Claudio Vidal.

De esta forma usó la base del nuevo partido de Vidal (SER) y a pesar de que muchos petroleros estaban disgustados, Garrido consiguió lo que tanto anhelaba: una banca en diputados.

De acuerdo a infidencias del grupo alrededor de Pablo Grasso, José Luis Garrido habría hecho zoom con gente que rodea a Pablo Grasso y con el propio Intendente, para que éste sea candidato a gobernador por el Frente para la Victoria, en als elecciones del 2023.“Garrido sabe que la puerta de entrada al kirchnerismo puede ser Grasso pero principalmente Rocío García, por eso alineó su discurso con la camporista”, remarcó nuestra fuente en Diputados y agregó “Garrido no tiene estructura, pura charla, siempre jugó con los votos de otros y cualquier espacio que lo contenga le sienta bien”, concluyó nuestra fuente, destapando el Veraz político de quien el jueves pasado consideró  a Báez y a López perseguidos políticos. (Agencia OPI Santa Cruz)

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