Una vecina de Pico Truncado contó en primera persona el padecimiento que le tocó vivir cuando era una niña a manos de un perverso que sigue caminando por las calles de dicha ciudad.

Y con quien sigue cruzándose e incluso, volvió a acosarla a pesar de haber una denuncia en contra de él, la misma nunca avanzó.
Un crudo testimonio se conoció en la últimas horas de una vecina de Pico Truncado quien dio a conocer una historia dolorosa que cargó durante mucho tiempo y que decidió contar, probablemente como parte de su camino de sanación tras haber sufrido uno de los más aberrantes vejámenes que sigue siendo uno de los principales que afectan a la niñez.

En primer lugar, la mujer aclaró que no buscaba generar lástima, sino para dar a conocer lo vivido y que la comunidad truncadense esté atenta a éste hombre.

En su relato, la mujer señaló: "No recuerdo bien cuántos años tenía, ni el año en que sucedió esto.. Sólo tengo en mi memoria hechos puntuales que me sucedieron y me marcaron porque tenía entre 10 y 12 años, recuerdo que este tipo era pareja de la que era mi niñera, (tampoco recuerdo cuanto tiempo me cuidó ella) ya que mi mamá y mi papá trabajaban."
Según contó, su mamá trabajaba, por lo que muchas veces viajaba Caleta o a Comodoro a realizar cursos, entonces ella quedaba a resguardo de la señora que la cuidaba la mayor parte del tiempo.
 
Luego, contó como fue que se estableció el contacto con éste hombre, sobre lo que detalló: "No sé en qué momento este hombre, que decía ser profesor de dibujo, se ofreció a darme clases, a lo que yo supongo que accedí y mi mamá por tener confianza también y ahí comenzó todo, incluso fui hasta la casa donde me iba a enseñar dibujo y cuando llegue estaba solo." 
 
"Nos sentamos en un sillón donde solo entrábamos los dos y comenzó a enseñarme a dibujar, hasta que en un momento comenzó a pedirme que me relaje y empezó a pasar su mano por mi espalda debajo de la remera, luego comenzó a pasarme la mano en la cola por debajo de mi ropa interior, mientras me preguntaba qué sentía, a lo que yo le respondía que nada hasta que decidí irme, le dije “chau”." manifestó la denunciante y agregó: "Mientras él estaba sentado en una silla por donde yo tenía que salir, entonces me tomó de la cintura y me sentó sobre sus piernas, mientras me decía que no tenga miedo, que esto tenía que ser un secreto entre los dos, entonces me desabrochó el jean y metió su mano en mi vagina, mientras me preguntaba qué sentía, a lo que yo todo el tiempo le respondía que nada, entonces cada vez metía más sus dedos hasta que en un momento me hizo doler y ahí fue cuando yo le pedí que no lo haga más. Como pude me subí rápido el pantalón agarre mi bolso y me fui."

Luego de lo sucedido, la mujer dio cuenta que "Inventaba excusas para no seguir yendo a las clases de dibujo, tampoco le quería decir a nadie porque en ese momento pensaba que mi mamá me iba a retar a mí. En varias oportunidades, cuando esta señora le pedía que nos llevara a comprar en su auto y en pocos segundos que nos quedábamos solos, me daba besos en la boca, me pasaba toda la lengua en mi boca."
 

Pero el acoso no terminó ahí, sino que con el correr del tiempo continuó "En ese tiempo yo iba a la colonia de vacaciones, al complejo ex gas del Estado y este tipo había agarrado como costumbre esperarme en diferentes esquinas de camino a mi casa (algunas veces solo me miraba cuando pasaba) hasta que en dos oportunidades llegó hasta donde yo iba caminando para decirme qué le mintiera a mi mamá, que le dijera que me iba a la casa de una amiga, pero que me vaya con él a Caleta que él me iba a comprar ropa y un helado." 

Finalmente, en una de las ocasiones terminó estallando y al llegar llorando a su casa, su madre le preguntó porque y ella le manifestó: “J.  me pidió que te mintiera que me quería llevar a Caleta pasear”, después de esto inmediatamente mi papá fue a la Comisaría a hacer la denuncia."

A su vez, señala que probablemente la mujer que la cuidaba, no supiera de todo lo sucedido por ello tampoco la nombra. 
 
¿Por qué cuento esto ahora?
 
Por otra parte, la denunciante señaló: "El viernes, a las 20.00 horas aproximadamente, andaba caminando con mis hijos por la Rivadavia, y mi nene en la esquina de la farmacia me pide que le haga upa, entonces cruzamos la calle, para la esquina del hospital y pasando la entrada de la ambulancia me agacho para bajarlo y siento que alguien me apoya de atrás, me paro, miro para atrás y estaba este tipo parado atrás mío, después hace un paso al costado y sigue caminando como si nada."
 
Mientras yo me quedo helada, sin saber qué hacer y miraba el piso buscando una piedra para tirársela en la en la cabeza. Pero después mire que al costado mío que estaban mis hijos y lo único que me salió hacer en ese momento fue llorar de impotencia. Seguía viéndolo caminar como si nada, entonces yo cada vez lloraba más.
 
Me senté en un banco afuera del kiosco de mitad de cuadra, y no podía calmarme. él llegó hasta su auto que estaba estacionado en la esquina de la mueblería, abrió la puerta y desde ahí me miraba. Yo habré estado llorando aproximadamente 20 minutos, inmóvil, asustada, con bronca, hasta que mi hija me dijo “mami no te asustes” y cómo pude me paré y fui hasta la Comisaría a buscar a mi pareja, Antonio, entonces le conté lo que había pasado, vine a dejar a mis hijos a mi casa y fui hasta la Comisaría de la mujer a hacer la denuncia.
 
Desde que yo era chica hasta el día de hoy muchas veces me he cruzado este tipo en la calle, nunca me dijo nada, nunca se me acercó, aunque muchas veces me quedaba mirando. Pero cuando yo andaba con mi pareja, ni siquiera me miraba.
 
Esos malos recuerdos siempre estuvieron en mi cabeza, pero no me pregunten por qué no había hecho la denuncia antes.
La primera persona a la que le conté todo fue a Antonio cuando lo conocí, ya que me costó mucho comenzar mi vida sexual. Y recién lo volví a contar todo el viernes cuando hice la denuncia.
No escribo esto para hacerme la víctima, ni para que me tengan lástima, escribo esto para que el mundo sepa la clase de mierda que es este tipo.
 
Sanaré cuando tenga que sanar, mis papás, mi hermana, mi marido y mis hijos están al lado mío.
 
Mis papás JAMáS me retaron, jamás me llamaron la atención, jamás me dijeron vos lo buscaste, o mira como te vestís, SIEMPRE RECIBí AMOR Y APOYO”. (Fuente: Truncado Informa) 

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