Una joven se presentó en el hospital, después de haber ingerido medicamentos abortivos y ante su cuadro clínico los médicos debieron practicarle una cesárea, para el retirarle el feto sin vida.

 Le faltaba un poco más de un mes para dar a luz.

Aproximadamente a las 04.30 horas de la madrugada del lunes, una joven ingresó al Hospital de Río Gallegos, en compañía de su hermana, al parecer, después de haberse practicado maniobras abortiva, motivo por el cual debió ser intervenida quirúrgicamente.

A esta mujer, una agente de Policía que prestaría servicios en el Instituto de Formación Policial de 23 años y que reside en una vivienda del Barrio 366 de esta capital, se le practicó una cesárea, extrayéndole un feto sin vida de aproximadamente 34 semanas.

Ante esta situación, tomó intervención en el caso el Juzgado de Instrucción Nº2, a cargo de la Dra. Valeria López Lestón que emitió una orden para que el feto sea trasladado a la morgue judicial, así como se efectuó el secuestro de la historia clínica de la agente de policía, una extracción sanguínea, entre otras cosas para incorporar a la causa.

En este contexto la magistrada libró una orden de allanamiento en la vivienda que ocupa la joven junto a su hermana y la familia de ésta, procediendo al secuestro de una caja de medicamentos que tienen la finalidad de interrumpir la gestación, hisopos con manchas rojizas y un bisturí.

Por otra parte, el examen forense estableció que el deceso del feto se debió a una anoxia anoxica por asfixia intrauterina, quedando el feto a la espera de ser reclamado por un familiar. En cuanto a la joven, fijó domicilio y quedó a disposición de la justicia.

COMENTARIOS

No han dejado comentarios

Escriba su comentario

Nombre (*)
Email (*) (no será publicado)
Mensaje (*)



Código de Validación
(*) Datos obligatorios