Tiene cinco hijos y sus compañeros advirtieron que está “desesperado”.


Momentos de tensión se viven en la Cañadón Seco frente a la base de Sinopec. Un trabajador despedido de la empresa LUFKIN amenaza con suicidarse si no lo reincorporan a sus tareas.

 “El muchacho está desesperado, tiene cinco hijos, se llevó las llaves de la hidrogrúa con él. Ya sabíamos que estaba bastante depresivo por el tema, encima no sabemos qué pasó con la conciliación obligatoria ya que nadie se acerca a nosotros. Estamos aislados. Hay gente de la empresa que hoy subió a trabajar y otra que no y no sabemos qué será de nuestro futuro ” expresaron allí presentes trabajadores.

En el lugar ya se hicieron presentes personal policial,  y se espera el arribo de directivos de Sinopec y del Gremio petroleros privados para destrabar la situación. 
Nuevo Día

COMENTARIOS

No han dejado comentarios

Escriba su comentario

Nombre (*)
Email (*) (no será publicado)
Mensaje (*)



Código de Validación
(*) Datos obligatorios