El brutal ataque del 30 de diciembre se viralizó gracias a cámaras de seguridad. El peligroso delincuente contaba con un largo prontuario y, entre sus antecedentes, figura un robo durante un viaje a Comodoro Rivadavia con 13 identidades falsas. Además tenía antecedentes por hechos ocurridos en la localidad de El Calafate.
La Justicia de Santa Fe confirmó la detención de Josué Alexis Urquia, un delincuente serial de 32 años oriundo de Córdoba, capturado mientras cometía un robo en esa provincia.
Urquia quedó registrado en video intentando abusar sexualmente de una joven empleada en una mueblería de Rosario, en un brutal ataque que conmocionó al barrio Echesortu y se viralizó en redes sociales. Ahora, con un prontuario criminal que abarca cinco provincias, enfrenta traslado a Santa Fe para ser imputado por intento de abuso y robo agravado.
Este caso expone la peligrosidad de un individuo con décadas de reincidencias, desde hurtos en colectivos hasta fugas de neuropsiquiátricos, y resalta el rol clave de la difusión pública y las cámaras de seguridad en su captura. El fiscal Ramiro González Raggio lo describió como “una persona peligrosa” que se mueve constantemente por el país, dejando un rastro de violencia contra mujeres.
EL VIOLENTO ASALTO A UNA MUEBLERÍA EN ROSARIO QUE LO MARCÓ
El 30 de diciembre pasado, alrededor de las 15:30, en plena jornada de atención cortada, Josué Alexis Urquia irrumpió en una mueblería ubicada en Mendoza al 3300, en el barrio Echesortu de Rosario. Fingiendo interés como cliente, se acercó a Luz, la única empleada presente, una estudiante de Derecho oriunda de San Nicolás. Su comportamiento pronto se tornó sospechoso: cuando la joven le pidió que se retirara, el agresor se abalanzó sobre ella con claras intenciones sexuales.
Según la reconstrucción judicial del fiscal Ramiro González Raggio, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Urquia intentó arrastrarla por la fuerza hacia la zona trasera del local. Al no lograr su objetivo, desató una salvaje agresión: la tomó del cabello, la golpeó repetidamente, la arrojó contra sillones, la tiró al suelo, le pisoteó el rostro, le propinó patadas y trompadas, y llegó a morderle con fuerza el dedo meñique de la mano derecha, causándole una fisura. Finalmente, tras el forcejeo, le robó el celular y huyó.
Luz sufrió lesiones en diversas partes del cuerpo y requirió atención en un sanatorio céntrico. Las cámaras de seguridad capturaron cada instante del horror, y el video se viralizó en redes, permitiendo su rápida identificación. “Era un plan para cometer un abuso sexual”, enfatizó el fiscal González Raggio, respaldado por la declaración de la víctima y las imágenes como prueba directa.
Urquia era intensamente buscado desde el ataque. El pasado martes 6 de enero, el fiscal difundió su rostro públicamente y pidió colaboración ciudadana, lo que generó múltiples pistas. Investigaciones, exhortos judiciales y allanamientos revelaron que, apenas dos días después del hecho en Rosario -el 1° de enero de 2026-, había sido detenido en Córdoba por cometer otro robo.
“Se corroboró que el sindicado se encuentra detenido por un hecho de robo ocurrido el 1/1/26 en dicha jurisdicción”, informó el MPA. El ayudante fiscal Lucas Carranza Bertarelli ya lo imputó, y ahora se gestiona su traslado a Rosario para la audiencia imputativa por intento de abuso sexual y robo agravado.
Su historial criminal es extenso y alarmante. Condenado en 2017 por tres hurtos en colectivos de larga distancia contra pasajeras, su nombre aparece en crónicas desde 2011: robó en Corrientes, alegó trastornos de conducta e internado en el hospital de Paso de los Libres, de donde fugó. Tiene antecedentes en La Pampa, Santa Teresita (Buenos Aires), El Calafate (Santa Cruz), Santa Fe capital y otras localidades.