Una mujer con patología crónica fue rechazada en la obra social y le sugirieron presentar un amparo para acceder a sus medicamentos
La situación que se vivió en Río Gallegos con una vecina de Las Heras desnuda, una vez más, la grave problemática de la salud en Santa Cruz y el abandono de la Caja de Servicios Sociales (CSS).
La mujer, que padece una enfermedad crónica que afecta su sistema inmune, llegó hasta la Vocalía buscando acceder a la medicación que necesita con urgencia. La respuesta que recibió fue indignante: le informaron que como los remedios no figuran en el vademécum de la obra social, no podían entregárselos, y que debía iniciar un Recurso de Amparo para conseguirlos.
Después de esperar un largo rato, la derivaron a una oficina, pero la incertidumbre y la impotencia quedaron a la vista. Este caso no es aislado: se suma a cientos de familias santacruceñas que deben recurrir a la Justicia para obtener lo que la obra social debería garantizarles sin dilaciones.
El drama expone la falta de un sistema sanitario que funcione con la celeridad y humanidad que requiere la atención de enfermedades graves. Nadie está libre de enfermarse, y la ineficiencia estatal en materia de salud golpea a los más vulnerables.
Desde distintos sectores sociales se reclama con fuerza que la Caja de Servicios Sociales cumpla su rol, que deje de empujar a los pacientes a judicializar su derecho a la salud, y que se garanticen los tratamientos en tiempo y forma. La vida de los santacruceños no puede depender de trámites burocráticos ni del bolsillo de cada familia.

Con info de: Pasa en Calafate/Propias.