En dos semanas, la intervención de Pablo Gordillo en Yacimientos Carboníferos Río Turbio llegará a su fin, marcando el cierre de una etapa en la historia de la empresa estatal. Durante una entrevista radial, el actual interventor repasó los desafíos enfrentados y el proceso de transformación hacia una sociedad anónima, que ya se encuentra en su etapa final.
“Ya se habló con los accionistas principales y la Secretaría de Minería. En breve se designará el nuevo directorio y se terminará la intervención”, explicó Gordillo, confirmando que los nuevos directores representarán al Estado (51%), a los trabajadores a través de la propiedad participada (10%) y al capital privado (39%).
Gordillo remarcó que durante su gestión se priorizó sostener los salarios de los 2.030 trabajadores activos y más de 1.400 pasivos, mientras se avanzaba en sanear deudas y reordenar la figura jurídica de la empresa. “Nos encontramos con una estructura que ni siquiera tenía un área de comercialización. Así era imposible generar ingresos genuinos”, señaló.
Uno de los principales hitos fue avanzar en la constitución de la nueva empresa “Carga Eléctrica S.A.”, con posibilidad de inversión privada, pero bajo control estatal. Además, se definió que los pasivos de ICRT quedarán en manos del Estado y no serán heredados por la nueva sociedad.
Sobre su futuro, Gordillo dijo que aún no está definido si continuará vinculado a la empresa: “Eso lo resolverá el gobernador en diálogo con Nación”. Finalmente, subrayó el impacto estratégico de la empresa en la Cuenca Carbonífera y cerró con una definición clara: “Este proceso fue para que YCRT deje de ser un organismo politizado y se transforme, por fin, en una empresa productiva de carbón y energía”.