ATE confirmó una jornada nacional de lucha de dos días que alcanzará a los aeropuertos del país y puede provocar demoras, reprogramaciones y cancelaciones. Los pasajeros que viajen desde o hacia Río Gallegos y El Calafate deberán controlar el estado de sus vuelos, especialmente durante las franjas de 9 a 12 y de 18 a 21.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó el paro y las protestas en los aeropuertos de todo el país para el jueves 3 y viernes 4 de septiembre, una medida que podría alterar vuelos desde y hacia Santa Cruz. Los pasajeros de Río Gallegos y El Calafate deberán prestar especial atención a posibles demoras, cambios de horario o cancelaciones.
La convocatoria involucra a trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) e incluye paros, movilizaciones y asambleas. La organización sindical indicó que las acciones alcanzarán a más de 27 aeropuertos y se replicarán a nivel nacional.
Un dato importante para los pasajeros es que la denominada medida de “48 horas” no implica que los aeropuertos quedarán paralizados durante dos días completos. Los momentos de mayor afectación están previstos de 9:00 a 12:00 y de 18:00 a 21:00, tanto el jueves como el viernes.
Cuáles son los horarios del paro y qué vuelos estarán garantizados
ATE informó oficialmente que las protestas se desarrollarán durante dos franjas: de 9 a 12 y de 18 a 21 los días jueves 3 y viernes 4 de septiembre.
Durante esos períodos, el gremio aseguró que únicamente se garantizarán los vuelos sanitarios, humanitarios, de traslado de órganos y oficiales.
Esto abre la posibilidad de que las compañías aéreas modifiquen de manera preventiva sus programaciones para evitar que despegues o arribos coincidan con los horarios de protesta.
El propio secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, advirtió que pueden existir demoras o cancelaciones y responsabilizó al Gobierno nacional por la falta de respuestas a los reclamos planteados por el sector.
Hasta la mañana de este miércoles 2 de septiembre, no se había difundido una nómina oficial y definitiva de vuelos cancelados o reprogramados específicamente por esta protesta. Por eso, que un servicio todavía figure como programado no garantiza que mantenga el mismo horario una vez iniciada la medida.
Cómo puede afectar a Río Gallegos y El Calafate
Para Santa Cruz, el principal impacto puede darse tanto en los propios aeropuertos provinciales como en los vuelos que dependen operativamente de Aeroparque Jorge Newbery y Ezeiza, dos de los nodos alcanzados por la protesta.
Río Gallegos mantiene su conexión regular con Buenos Aires y los pasajeros que tengan previsto volar el viernes deberán prestar especial atención a la programación. Los cronogramas publicados antes del conflicto muestran servicios entre Buenos Aires y Río Gallegos durante esa jornada, por lo que cualquier modificación en Aeroparque puede repercutir directamente en la capital santacruceña.
En El Calafate, la situación requiere todavía mayor seguimiento por la cantidad de conexiones aéreas. Además de los servicios con Buenos Aires, septiembre marca el regreso de algunas frecuencias patagónicas, en una terminal clave para el turismo provincial.
Por ejemplo, el vuelo AR1841 de Aerolíneas Argentinas desde El Calafate hacia Aeroparque figura programado para el viernes 4 a las 12:30, mientras que también aparecen servicios desde Buenos Aires hacia la villa turística durante esa jornada. Estos horarios pueden modificarse y deben ser corroborados directamente con la compañía antes de viajar.
Nuevo Día ya había informado días atrás que las medidas podían alcanzar a los pasajeros santacruceños por las conexiones con Aeroparque y Ezeiza. La novedad ahora es que ATE formalizó el alcance nacional de la protesta, precisó las franjas horarias y advirtió expresamente sobre posibles demoras y cancelaciones.
Por qué paran los trabajadores de ANAC y qué deben hacer los pasajeros
El conflicto está relacionado con reclamos salariales y laborales de trabajadores de la ANAC. ATE denuncia incumplimientos en el pago de adicionales acordados desde enero, exige la reapertura de la paritaria sectorial y reclama mayor financiamiento para tareas operativas.
Entre los sectores mencionados aparece el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) y las áreas encargadas de fiscalización en los aeropuertos, funciones necesarias para garantizar las condiciones operativas de las terminales.
“Si no se abre una instancia de diálogo responsable, real, necesariamente el conflicto se va a profundizar”, advirtió Aguiar al confirmar las dos jornadas de protesta.
Quienes tengan vuelos previstos para el jueves 3 o viernes 4 de septiembre deberían consultar el estado del servicio antes de dirigirse al aeropuerto, revisar el correo y teléfono informados en la reserva y utilizar únicamente los canales oficiales de la aerolínea para confirmar cualquier reprogramación.
La atención deberá concentrarse especialmente en los vuelos que despeguen, aterricen o tengan conexiones dentro de las franjas de 9 a 12 y de 18 a 21. La situación puede cambiar si el Gobierno y ATE alcanzan un acuerdo antes del comienzo de la protesta o si las aerolíneas reordenan preventivamente sus operaciones. (Fuente: El Diario Nuevo Día)