Desde la devaluación de diciembre, 3,6 millones de personas cayeron en la pobreza.

Según un estudio de la Universidad Di Tella, en la actualidad la la pobreza llega al 46,8% de los argentinos. A fin de mes serían 23 millones de personas.
Desde la devaluación de diciembre y la posterior disparada de los precios, 3,6 millones de persona cayeron en la pobreza, que alcanza en febrero al 46,8% de los argentinos, de acuerdo a un estudio de la Universidad Torcuato Di Tella.
De acuerdo a las proyecciones de esa casa de estudios, al ritmo actual de inflación, a fines de este mes habrá en el país cerca de 23 millones de personas pobres, categoría definida por la dificultad seria de cubrir los gastos esenciales.

Los 3,6 millones de pobres que se agregaron estos tres meses eran hasta la devaluación de clase media. Muchos son trabajadores formales y profesionales asalariados.

Respecto de la situación actual, el salto en el valor de la canasta básica hace que la pobreza está en el 46,8%, lo que implica a unas 22 millones de personas. En el tercer trimestre del año pasado, el porcentaje de pobres era del 38,5%, por lo que el aumento en apenas un trimestre es de del 7,8%.

La inflación de enero fue del 20,6%, pero en las regiones o provincias más pobres la suba promedio de los precios fue superior.

Los datos del INDEC marcan que la canasta de pobreza aumentó en el cuarto trimestre de 2023 un 72,9%, con un pico del 27% en diciembre, tras la devaluación del peso.

Durante todo 2023, el aumento de la línea de pobreza fue del 225,1% versus una inflación promedio del 211,4%.

En enero, la canasta de pobreza para una persona adulta fue de $ 193.146 y para una familia tipo de $ 596.823, sin considerar el alquiler.

En tanto, en el cuarto trimestre de 2023 los salarios formales e informales en promedio aumentaron el 28,7% y un 152,7% durante todo el año pasado, en ambos casos muy por debajo de la inflación promedio y del aumento de la línea de pobreza.

En 2023, con el salto inflacionario de diciembre, los jubilados y pensionados tuvieron una pérdida de entre 14,2% -en el caso de los que percibieron el bono para los haberes mínimos- y el 32,3% para los haberes medios y más altos. Y en enero y febrero 2024 percibieron lo mismo que en diciembre, con una inflación en esos 2 meses del 45%.

Se estima que la pobreza infantil (menores de 14 años) que en el tercer trimestre fue del 54,8%, habría superado el 60% en los últimos tres meses del año pasado.
El INDEC no difunde las cifras trimestrales de indigencia y pobreza por la alteración que provoca en la medición el cobro del medio aguinaldo, en junio y diciembre. Por eso da a conocer esas cifras cada seis meses, tomando en cuenta los periodos enero-junio y julio-diciembre.

La Incidencia de la pobreza y de la indigencia del segundo semestre de 2023 se difundirá el próximo 27 de marzo. (DIB)