EN SANTA CRUZ YA SE NECESITAN MÁS DE $2 MILLONES POR MES PARA NO SER POBRE

La realidad económica de Santa Cruz sigue golpeando con fuerza el bolsillo de las familias. En junio, un hogar tipo necesitó $1.970.580 para no caer por debajo de la línea de pobreza en Río Gallegos, la cifra más alta de la Patagonia Sur y una de las más elevadas del país.
El dato deja al descubierto una realidad cada vez más difícil: trabajar ya no garantiza salir adelante. Mientras los salarios pierden poder de compra frente al costo de vida, la canasta básica continúa escalando y obliga a miles de familias a ajustar gastos, endeudarse o resignar consumo para llegar a fin de mes.
En paralelo, otro relevamiento realizado en la zona centro de Santa Cruz arrojó que una familia necesitó más de $2,1 millones para no ser pobre, con el alquiler y los alimentos como los rubros que más presionan sobre la economía doméstica.
La diferencia con el promedio nacional también es contundente. Según el INDEC, una familia tipo necesitó $1.531.473 para no ser pobre en junio, lo que significa que vivir en Santa Cruz demandó casi medio millón de pesos más que el promedio del país.
El alto costo de vida en la provincia vuelve a encender el debate sobre el poder adquisitivo de los salarios, las negociaciones paritarias y el impacto de la inflación en una región donde los alimentos, el alquiler, el transporte y los servicios siguen ubicándose entre los más caros de la Argentina.
La cifra no es solo una estadística: refleja la situación cotidiana de miles de hogares santacruceños que, aun con empleo, necesitan ingresos cercanos a los $2 millones mensuales para no ser considerados pobres.