El diputado nacional Juan Carlos Molina denunció públicamente que se le prohibió el ingreso a la Casa Rosada, en un hecho que generó fuerte repercusión política y mediática.
La denuncia fue realizada a través de la red social X (ex Twitter), donde el religioso hizo una referencia irónica al programa oficial denominado “Gobierno de Puertas Abiertas”, tras no poder acceder al edificio presidencial. El episodio se viralizó rápidamente y tuvo especial difusión entre sectores libertarios, que cuestionaron duramente su figura.
Este nuevo episodio vuelve a poner en el centro de la escena al llamado “cura K”, quien se encuentra denunciado en la provincia de Santa Cruz en el marco de la causa Valdocco, vinculada a presuntas irregularidades graves. En ese contexto, el hecho de que se le haya impedido el ingreso a Casa Rosada fue interpretado por distintos espacios políticos como una señal clara de distanciamiento institucional.
Tras conocerse la situación, Molina recibió el respaldo político de la diputada nacional Moira Lanesán y del intendente de Río Gallegos Pablo Grasso, quienes expresaron su apoyo frente a lo ocurrido. No obstante, el caso reavivó la polémica debido a que el diputado enfrenta denuncias penales vinculadas a presuntos hechos contra menores.