La histórica marca argentina de electrodomésticos Peabody dejó de fabricar en el país y reconvirtió su modelo de negocios hacia la importación, comercialización y servicio postventa. La empresa abandonó definitivamente la actividad industrial en su planta de La Tablada, trasladó la maquinaria a un depósito y redujo de manera significativa su estructura laboral.
Peabody dejó de fabricar en Argentina: redujo su plantilla a 111 empleados y enfrenta una deuda de $40.000 millones
El cambio se produce mientras la compañía atraviesa un proceso de reestructuración de una deuda cercana a los $40.000 millones y negocia con más de 350 acreedores en el marco de su concurso preventivo.
Peabody abandonó la fabricación en La Tablada
La planta que Peabody tenía en La Tablada dejó de funcionar como establecimiento fabril. La totalidad de las máquinas utilizadas para la producción fue retirada y trasladada a un depósito ubicado en San Martín.
Al mismo tiempo, las oficinas administrativas de la compañía fueron mudadas a una nueva sede sobre la avenida Cabildo, en la Ciudad de Buenos Aires.
De esta manera, la empresa dejó atrás el esquema de fabricación local que caracterizó durante años a la marca y pasó a concentrar sus operaciones en la importación de productos terminados, la comercialización y el servicio técnico y postventa.
Peabody redujo su plantilla de 350 a 111 trabajadores
La transformación también tuvo un fuerte impacto sobre el empleo. Peabody contaba con alrededor de 350 trabajadores en 2023, pero esa cifra se redujo hasta 111 empleados en junio de 2026.
La compañía no incorpora nuevo personal desde octubre de 2025 y su estructura actual está orientada principalmente a las actividades comerciales y de servicio, en línea con el nuevo modelo de negocios.
La reducción de puestos de trabajo se produce en paralelo con el abandono de la producción nacional y el crecimiento de la participación de productos fabricados en el exterior.
Más productos importados desde Asia
La reconversión de Peabody comenzó antes del retiro definitivo de las máquinas de La Tablada.
Durante 2025, la empresa comercializó más de 700.000 unidades, aunque menos de la mitad correspondió a productos fabricados directamente por la compañía. En 2026, en tanto, más del 50% de los productos vendidos provino del exterior, principalmente de Asia.
El nuevo esquema busca reducir los costos de producción y responder a un mercado en el que los productos importados adquirieron una participación cada vez mayor.
Producción en Paraguay: costos hasta 35% más bajos
Parte de la producción también fue trasladada a Paraguay, una decisión vinculada principalmente con la estructura de costos.
Según una presentación de Goldmund, empresa matriz de Peabody, fabricar en Paraguay representa un costo entre 30% y 35% inferior al de producir en Argentina. Entre los factores mencionados aparecen los menores costos laborales, beneficios fiscales y una carga tributaria más baja.
El presidente de la compañía, Dante Choi, cuestionó además las condiciones que enfrenta actualmente la industria argentina y señaló como factores de presión el ingreso de productos importados, la presunta subfacturación, el crecimiento del mercado informal y las dificultades de los fabricantes nacionales para competir.
La deuda de Peabody ronda los $40.000 millones
El cambio de modelo se desarrolla en un contexto financiero complejo. Peabody atraviesa un concurso preventivo y trabaja en la reestructuración de un pasivo cercano a los $40.000 millones, con más de 350 acreedores involucrados.
Goldmund atribuyó parte del deterioro financiero a distintos factores que afectaron a la compañía en los últimos años, entre ellos las restricciones a las importaciones durante el régimen SIRA, la acumulación de créditos fiscales y el impacto de la devaluación de diciembre de 2023.
Según la presentación realizada por la empresa, las modificaciones del escenario económico facilitaron el ingreso de productos importados a precios con los que la fabricación local encontró mayores dificultades para competir.
Las ventas de Peabody cayeron más de 52% en un mes
Los datos incorporados al concurso preventivo también reflejan una fuerte caída en el nivel de actividad.
De acuerdo con los informes de la sindicatura, las ventas pasaron de $2.813,7 millones en mayo a $1.335,9 millones en junio, una disminución superior al 52% en apenas un mes.
La facturación tuvo una evolución similar: cayó de $3.439,6 millones a $1.634,6 millones durante el mismo período.
En paralelo, las compras de mercadería descendieron de $2.579,3 millones en mayo a $1.830,3 millones en junio.
La caída del precio promedio también impactó en la facturación
La empresa también identificó una modificación significativa en los precios del mercado.
El gerente de Comercialización señaló que durante los seis meses previos el precio promedio de los productos se redujo aproximadamente a la mitad, una situación que impactó directamente sobre los niveles de facturación.
El escenario combina así una mayor presencia de productos importados, reducción de precios, caída de ventas y una estructura empresarial considerablemente más pequeña que la que Peabody tenía pocos años atrás.
De fabricante argentino a importador de electrodomésticos
El proceso de reconversión marca un punto de inflexión para una marca con una extensa trayectoria en el mercado argentino de electrodomésticos.
Peabody pasó de contar con una estructura industrial propia a operar principalmente mediante productos importados desde Asia y fabricación parcial en Paraguay, mientras mantiene en Argentina las áreas vinculadas con la comercialización y el servicio postventa.
El desafío inmediato de la compañía es superar su elevado nivel de endeudamiento y sostener su presencia comercial en un mercado cada vez más competitivo.
Al mismo tiempo, el caso expone uno de los principales debates de la industria argentina: cómo compiten los fabricantes locales frente al ingreso de productos importados y qué impacto tienen estos cambios sobre la producción y el empleo nacional.
Con información de Rafaela 24 Noticias