Revés para Peralta en Diputados: Vidal consiguió los votos y Albarracín será juez

El gobernador Claudio Vidal logró revertir el rechazo de septiembre y consiguió los 13 votos necesarios para habilitar la designación en la Cámara en lo Criminal. El exmandatario Daniel Peralta mantuvo su negativa, pero esta vez quedó en minoría.
En una sesión que midió el pulso y la capacidad de negociación política en la provincia de Santa Cruz, la Cámara de Diputados aprobó este jueves el pliego de Carlos Alberto Albarracín para integrar la Cámara en lo Criminal de Río Gallegos. El resultado de 13 votos a favor contra 10 negativos significó una victoria directa para el gobernador Claudio Vidal, quien logró revertir el rechazo inicial de septiembre y dejó en minoría al bloque opositor liderado por el exmandatario Daniel Peralta.

Tras el primer traspié legislativo, el Ejecutivo provincial había decidido sostener al candidato que lideró el orden de mérito del Consejo de la Magistratura. La insistencia oficial rindió frutos en esta nueva presentación, desactivando la resistencia que la oposición había celebrado apenas semanas atrás.

La caída de la resistencia de Peralta

Daniel Peralta había transformado el rechazo al pliego de Albarracín en una bandera de confrontación directa contra la actual administración. Durante el debate, el exgobernador argumentó que el Gobierno no podía insistir con el mismo nombre, exigió el llamado a un nuevo concurso y acusó al Ejecutivo de buscar politizar la Justicia y debilitar la figura del magistrado.

Sin embargo, sus cuestionamientos no impidieron que el pliego volviera al recinto. La diferencia clave respecto a la sesión de septiembre radicó en las bancas de Claudia Barrientos, Mario Piero Boffi y Alfredo Fernando Martínez Alfaro, quienes modificaron su postura y aportaron los votos decisivos para que Vidal pudiera sacar adelante la propuesta.

Un mensaje de gobernabilidad

La aprobación del pliego trasciende lo estrictamente judicial y se lee como una demostración de gobernabilidad por parte del oficialismo. La caída de Peralta es leída en los pasillos de la Legislatura como una derrota netamente política: hizo del rechazo una disputa de poder con el actual gobernador y terminó sin los votos necesarios para sostener su embate. Vidal, por su parte, demostró capacidad de articulación para alinear las voluntades legislativas necesarias.
Fuente: El Caletense