Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política reveló fuertes diferencias entre provincias en las boletas de luz y gas. La Patagonia aparece entre las regiones más afectadas por los aumentos y la quita de subsidios. Santa Cruz quedó segunda a nivel nacional en facturas de gas para usuarios sin subsidios.
Santa Cruz, entre las provincias con las tarifas de gas más altas del país
En los últimos años, los aumentos de tarifas han estado por encima de la inflación.
Las diferencias entre provincias en la actualización de las tarifas de energía impulsadas por el Gobierno nacional siguen profundizándose y muestran un mapa cada vez más desigual entre regiones. Un informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el Conicet, advirtió que el costo de los servicios públicos presenta importantes variaciones incluso entre usuarios que pertenecen a un mismo segmento.
El estudio señaló que la combinación entre la reducción de subsidios, los precios estacionales de la energía, los costos de distribución y las condiciones propias de cada región derivó en un escenario de tarifas fragmentadas, donde el lugar de residencia adquiere un peso determinante sobre la economía de los hogares.
La Patagonia, la más alta
En el caso de la electricidad, la Patagonia aparece nuevamente entre las zonas con mayores costos. Entre los usuarios que mantienen subsidios, Neuquén registró en mayo la factura promedio más alta del país con $88.924 mensuales. Más atrás se ubicaron Río Negro con $84.549, Puerto Madryn con $76.823 y Salta con $69.343.
Los datos muestran que la combinación entre quita de subsidios, precios estacionales de la energía, costos de distribución y condiciones regionales generó un escenario de tarifas fragmentadas.
Los datos muestran que la combinación entre quita de subsidios, precios estacionales de la energía, costos de distribución y condiciones regionales generó un escenario de tarifas fragmentadas.
La diferencia se amplía aún más entre quienes no reciben asistencia estatal. Neuquén volvió a ocupar el primer lugar con boletas promedio de $153.580, seguida por Río Negro con $115.282, Puerto Madryn con $109.618 y Santa Fe con $101.213.
En contraste, las facturas más bajas del país se detectaron en Formosa ($25.321), La Rioja ($27.191) y en las áreas de Edenor y Edesur del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde las boletas subsidiadas se ubicaron entre los $28.000 y $29.000.
El informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política.
El informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política.
Según el informe, parte de las diferencias responden a los distintos mecanismos de actualización del Valor Agregado de Distribución (VAD), que varía según cada provincia, además de la implementación desigual del nuevo sistema de Subsidios Energéticos Focalizados.
La brecha se profundiza en el gas
Las diferencias regionales se vuelven todavía más marcadas cuando se analiza el servicio de gas por red, donde las condiciones climáticas y los criterios regulatorios generan una mayor dispersión tarifaria.
Los usuarios de gas de la Patagonia entre los que más pagan del país, aún con subsidios.
Los usuarios de gas de la Patagonia entre los que más pagan del país, aún con subsidios.
Entre los usuarios sin subsidios, Tierra del Fuego encabezó el ranking nacional con facturas promedio de $209.502 mensuales. Santa Cruz quedó en el segundo lugar con boletas que alcanzan los $200.941, seguida por Chubut Sur con $128.359 y Neuquén con $104.503.
En el otro extremo se ubicaron Tucumán con $36.979, el norte de la provincia de Buenos Aires con $41.660, Salta con $44.004 y la región de La Puna con $44.174.
Para los usuarios con subsidios la tendencia se mantuvo. Tierra del Fuego presentó facturas promedio de $127.893 y Santa Cruz de $123.423, mientras que Tucumán registró los menores valores con $30.148.
El IIEP explicó que el actual esquema tarifario establece diferencias entre usuarios con y sin subsidios. Los hogares alcanzados por la asistencia estatal reciben una bonificación del 50% más un 25% adicional sobre el costo de abastecimiento del gas, aunque ese beneficio se aplica hasta determinados umbrales de consumo definidos según cada región del país. (Fuente: Instituto Interdisciplinario de Economía Política; con información de Economis).